Descripción detallada
Sistema periódico de evaluación y seguimiento que permite acordar expectativas, valorar la contribución y acompañar el desarrollo profesional de cada persona. Combina objetivos, competencias, resultados y comportamientos observables con conversaciones de feedback y un sistema de tutoría o acompañamiento. Su finalidad principal es mejorar y desarrollar, no limitarse a asignar una calificación anual.
Objetivos estratégicos
Alinear la contribución de cada persona y equipo con las prioridades de la organización. Ofrecer feedback útil, reconocer fortalezas e identificar necesidades de desarrollo y apoyo. Sustentar decisiones de formación, carrera, movilidad y reconocimiento en criterios conocidos y trazables.
Alcance organizativo
Toda la plantilla, con criterios y evidencias adaptados a cada familia de puestos. Deben incluirse todas las modalidades de jornada y trabajo, evitando que la presencia física, la disponibilidad fuera de horario o la situación personal influyan indebidamente en la valoración.
Funcionamiento y despliegue
- Definir la finalidad, el ciclo, las responsabilidades, la escala de valoración y las decisiones que pueden apoyarse en el sistema.
- Derivar los criterios de las fichas de puesto, las competencias y los resultados esperados, combinando indicadores cuantitativos y evidencias cualitativas.
- Acordar objetivos al inicio del periodo y realizar seguimientos breves durante el año, además de una conversación formal de cierre.
- Asignar una persona tutora o mentora cuando sea útil para acompañar el desarrollo global, diferenciando su función de la evaluación jerárquica.
- Formar a quienes evalúan en feedback, escucha, sesgos, evaluación de equipos híbridos y uso de evidencias.
- Aplicar calibraciones entre áreas, permitir observaciones de la persona evaluada y establecer un canal de revisión o discrepancia.
- Si se utilizan herramientas automatizadas o analíticas, documentar su finalidad, datos, criterios, validación, supervisión humana y posibles sesgos.
- Relación normativa: los criterios y decisiones deben ser objetivos y no discriminatorios conforme al artículo 17 del Estatuto de los Trabajadores y la Ley Orgánica 3/2007. Los datos de desempeño deben tratarse conforme al RGPD y la Ley Orgánica 3/2018.
Resultados esperados
- Expectativas y prioridades conocidas por las personas y los equipos.
- Conversaciones de desempeño más frecuentes, útiles y orientadas al desarrollo.
- Decisiones de talento apoyadas en evidencias comparables y trazables.
- Detección temprana de necesidades de formación, recursos, apoyo o cambio de objetivos.
Condiciones para la implantación
- Objetivos realistas y controlables, recursos suficientes y criterios adaptados al puesto.
- Formación de evaluadores, tiempo para las conversaciones y apoyo de Recursos Humanos.
- Calibración, trazabilidad y mecanismos para detectar sesgos o incoherencias.
- Confidencialidad, acceso limitado y comunicación transparente sobre el uso de los resultados.
Formalización y evidencias
Política y guía de evaluación con criterios, escalas, calendario y responsabilidades. Objetivos acordados, registros de seguimiento y evaluaciones completadas. Planes de desarrollo y acuerdos derivados de las conversaciones. Registros de formación de evaluadores, calibraciones y revisiones de sesgos. Documentación de las herramientas digitales o automatizadas utilizadas.
Medidas operativas relacionadas
Definición de puestos, modelo por competencias y resultados, tutoría y mentoring, formación continua, planes de carrera, promoción interna, reconocimiento y revisión de brechas.
Indicadores de seguimiento
- Porcentaje de personas con objetivos acordados y evaluación completada en plazo.
- Porcentaje de seguimientos y conversaciones de desarrollo realizados.
- Calidad percibida del feedback, claridad de criterios y utilidad del proceso.
- Porcentaje de evaluaciones vinculadas a un plan de desarrollo concreto.
- Diferencias de valoración por sexo, edad, discapacidad, jornada, modalidad de trabajo u otros grupos relevantes.
Ejemplo
Cada persona acuerda objetivos y competencias con su responsable al inicio del año. Trimestralmente revisan avances y necesidades; al cierre mantienen una conversación con evidencias y definen un plan de desarrollo. Una persona tutora independiente puede acompañar el progreso sin intervenir en la calificación.